Como la luciérnaga, brillo en la oscuridad.
me apasiono hacia lo desconocido,
y me dejó lleva por el instinto,
necesariamente hablando, me privatizó de demonios interiores,
e inconscientemente afloran sobre mi piel.
Defendería mi humanidad,
pero que es mi humanidad frente a una multitud,
violaría cada una de las reglas impuestas con rudeza,
y dejaría sobre una colina, la pureza rescatable.
Me aferró a la esperanza y me dejó llevar por los sentimientos,
pero quién dijo que el viento era de confiar,
me obsesiono de las necesidades, y gasto energía en estupideces de independecia,
que el día de mañana, ni una gota de valentía, se verá caída.
lunes, 22 de septiembre de 2008
domingo, 7 de septiembre de 2008

Algo le pasa al conejo.. en serio.. no estoy loca.. es como si su corazon se estuviera rompiendo.. raro .. y como creo en esas cosas de predestinacion me paso mas rollos.. llevo 1 hora mirandolo, preguntandome que le pasa.. no responde.. mas encima mudo.. quizas no me escucha..será sordo? .. punto final es sordomudo. Tampoco responde a señas, le he tirado dos lágrimas y aún no se da cuenta que daña, me daña.
Demás que se quiera automutilar para así dejar de hacerme sufrir, pero lo hace lentamente, hace que me preocupe y que me desperé por saber que piensa o que siente; o estará viejo, peor, ahora me siento una anciana.
Imposible que se este pudriendo, lo guardo como un tesoro.. lo veo todas las mañanas antes de salir, antes de acostarme, es como Dios, solo que a Dios no le rezo, a él si, más bien, en vez de rezo es plegaria, pero que culpa tiene el conejo de lo que hace su ex- dueño...
mi monologo... lo escribí el año pasado, cuando creí que nunca me repondría de lo sucedido; hoy, un año y tanto desde tu despdida, puedo decir, que ese conejo está enterrado, no existe, se hizo añicos, y exactamente igual como lo encerre con llave, asi te quedes tú, me guardo los mejores momentos, y con eso me basta para seguir adelante, no necesito de tus drogas, quedátelas, no necesito de tu amor, daselo a otra, eras mi arcoiris, eso eras, siempre llovía, y a la vez me sentía iluminada por el sol, aparecen una vez cada cirto timpo, al igual que tú, siempre buscando una forma de recordarte, quizás por eso le tengo tanto cariño a los arcoiris; pero ya no más, te doy por muerto, para mi tu estás muerto.
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