viernes, 26 de octubre de 2007

Cámara de Utopías



Vivimos en un mundo de ilusiones, de largos laberintos que llegan
hacia el mismo destino, de competencias y derrotas, anhelos y
frustraciones, todo se conjuga para hacer una realidad que en
ocasiones no te das cuenta que existe, finalmente te encierras en
lo tu quieres ver y la salida se aleja de tus ojos.
Ves la vida pasar, sentado en el pórtico de tu casa, sin atreverte
ni a salir ni a hablar, con ese miedo a la supervivencia en el
universo. Te encierras en esas cuatro paredes de cristal, y ves a la
gente pasar horas y horas, sin que se den cuenta que estas ahí,
que respiras, lloras, sonríes, vives, y mueres.
Ves a una chica acercarte a tu cuarto.. es tarde, las estrellas ya
salieron y solo la luna logra reflejar tu pálida cara. Te mira con
cara de curiosidad, tu solo te impactas, sientes ese frío invadir
tu cuerpo, te eriza la piel y te dan tiritones.

Toca el vidrio, te asustas, no acostumbras a que alguien se de
cuenta que existes, eres invisible para la humanidad, siempre
silencioso, callado, retraído, solo eres feliz contigo mismo.
Tocó de nuevo. Cerraste los ojos, "¿qué hago?", te preguntas,
quieres contestarle, estiras tu mano y la pones encima del vidrio,
ella hace lo mismo...
Quieres salir de ahí, lo deseas, quieres estar con ella; sacas tu
mano del vidrio y juntas tu palma con la puntas de los dedos.
"¿Qué haces? ¿vas a romper tu realidad? ¿Serías capaz de hacerlo?"
Tu inconsciente te habla, la escuchas pero no comprendes...
aún eres muy torpe para entender.
"¿Qué haces? ¿Vas a romper tu realidad? ¿Serías capaz de hacerlo ?"
Te lo vuelve a repetir, pero tu estas concentrado en la luz que
esa chica te proyecta.
Tanta seguridad te transtorna, no puedes decirle no a esa mirada.
Levantas tu brazo, y tomas fuerzas para romper ese grueso cristal... lo conseguiste...
Te paras, quieres abrazarla, sentirla, amarla. Te sonrió, tu también
lo haces, caminas hacia ella, su esencia esta en el aire.
Estas cara a cara, das un impulso e intentas cubrirla con tus
brazos, pero ella se desvanece y tu caes al suelo. Levantas
la vista, pero ella no esta, miras a tu alrededor... todo era un
espejismo
Tu cuerpo se ba o en peque os trozos de vidrio, sangras sin parar,
el dolor es fuerte. Te pones en posición fetal, y poco a poco,
comienzan a aparecer nuevas paredes, otra vez estas encerrado.
Lloras desconsoladamente, no quieres más, te sientes burlado,
pisoteado y adolorido.
Lamentablemente el mundo te había jugado un juego.